Rita Gasalla en La Observadora (RNE)

La periodista Teresa Viejo invitó a la arquitecta Rita Gasalla, CEO de Galöw, a su programa, La Observadora, en Radio Nacional de España, para hablar de Arquitectura Saludable, su trayectoria y sus sueños.

Rita habló de su temprana vocación, de sus inicios en la arquitectura, y de cómo comprendió, muy pronto, que los espacios construidos pueden cuidar de nuestra salud, o por el contrario, enfermarnos.

 

El programa se emitió el pasado 2 de octubre de 2022 y aquí puedes escucharlo completo.

 

Rita En La Observadora

Qué es la neuroarquitectura y cómo puede mejorar tu vida.- Artículo de Rita Gasalla en Elle Decor

 

Rita En Elle Decor 2

Uno de los grandes aprendizajes que nos está dejando la pandemia es que el entorno en el que vivimos y trabajamos influye en nuestra salud, nuestro estado de ánimo y nuestra productividad.

¿Qué es lo que pasa en nuestro cerebro cuando día tras día tenemos que movernos en ciertos espacios cerrados? ¿Qué reacciones provocan los diferentes colores, proporciones, las vistas, la iluminación, la calidad del aire o los sonidos?

Hoy podemos responder a estas preguntas gracias a la neuroarquitectura. Podemos incluso saber cómo impactarán los espacios que estamos proyectando en las personas que los van a ocupar antes de su construcción. Esto importa ya que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), nos pasamos de promedio el 90% de nuestra vida en espacios cerrados. Nuestro entorno, el más próximo de nuestras viviendas u oficinas, y el más amplio de nuestros barrios y nuestras ciudades, impacta en nuestra salud y procesos cognitivos. Está probado, por ejemplo, que tener zonas verdes próximas reduce los niveles de cansancio mental y estrés y aumenta nuestro bienestar.

La neuroarquitectura es un área de la arquitectura que, con datos y evidencias científicas en mano, analiza de forma objetiva y sistemática cómo los espacios construidos modifican nuestras emociones y nuestras capacidades. Su objetivo es construir espacios que mejoren la productividad y el bienestar de las personas. Esta disciplina, traslada las sensaciones que nos provocan los espacios a datos medibles, lo que nos permite analizar desde el punto de vista científico qué nos provocan los espacios construidos y buscar soluciones utilizando herramientas médicas e innovaciones tecnológicas.

Artículo completo publicado en Elle Decor el 24 de enero de 2022.

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Rita Gasalla (Galöw): «La arquitectura saludable es un elemento diferenciador frente a la competencia» (Alimarket)

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Rita Gasalla es la CEO de Galöw, un estudio que se define como pionero en el concepto de Arquitectura Saludable e Interiorismo. Su objetivo declarado es ayudar a grandes empresas, hoteles y edificios residenciales a diseñar, construir y transformarse en espacios en los que el bienestar y la salud
de las personas son la prioridad. Rita Gasalla, que además ejerce como presidenta del Observatorio de Arquitectura Saludable – OAS, es una de las profesionales consultadas por Alimarket Hoteles y Restauración para la elaboración del Informe 2021 de Interiorismo en Hostelería, de próxima publicación.

Alimarket: ¿Ha cambiado la pandemia la forma de diseñar los espacios en hoteles y restaurantes? ¿Qué aspectos serían los más relevantes?

Rita Gasalla: Desde luego hemos detectado un creciente interés de nuestros
clientes por garantizar no solo el confort, la belleza y la seguridad de los espacios, sino también por buscar una experiencia de cliente realmente
diferenciadora y profunda, que sea capaz de marcar la diferencia entre
querer volver o no a un establecimiento. La preocupación por la salud ha
pasado a ser prioritaria. La pandemia ha cambiado el enfoque que hasta
ahora dábamos a los espacios públicos y privados y, de un tiempo a esta
parte, se ha entendido y se está interiorizando la utilidad de la arquitectura
saludable y la neuroarquitectura que nosotros practicamos.

Anteponer la salud y el bienestar de las personas a otros aspectos en los proyectos y en la construcción, se ha convertido en una necesidad y una
cuestión estratégica. Porque hemos visto que el mantenimiento de la
actividad en hoteles y restaurantes depende de la calidad de los espacios
que ofrezcan a sus clientes. En este sentido, hablamos de Salud Pública, de
responsabilidad empresarial y también de retorno económico. Esa es la razón por la que creo que la arquitectura saludable es la arquitectura del futuro es porque además de ser social es rentable. Sin duda esta crisis nos ha servido para reenfocarnos en lo importante, el bienestar físico y mental de las personas.
Y no se trata de una moda pasajera. Es un nuevo estilo de vida de una
sociedad que se ha enfrentado a una pandemia de gravísimas consecuencias
y que quiere estar preparada frente a retos futuros. En mi opinión, algunos
de los aspectos más relevantes a tener en cuenta a la hora de diseñar y
construir hoteles y restaurantes son disponer los espacios con proporciones, colores y materiales que generen bienestar mental, según los criterios marcados por la neuroarquitectura y cuidar la calidad del aire, de la
iluminación y de la acústica, para que los espacios sean saludables.
Sabemos que podemos mejorar el bienestar de las personas si disponemos
de ventilación cruzada; que tener cerca plantas naturales mejora el bienestar mental y el rendimiento; que disponemos de la opción de crear espacios mediante la arquitectura de elección, que es aquella que promueve el uso de la opción más saludable; que los espacios deben ser flexibles y adaptables a las necesidades cambiantes; que necesitamos espacios exteriores y de soleamiento así como orientados al sur y maximizar el disfrute de las vistas si las hubiera. No se trata de encarecer el proyecto sino de enfocarlo adecuadamente para que, con una inversión mínima, tengamos grandes beneficios para la salud de las personas y para los establecimientos.

A.: ¿Qué tendencias en el diseño de hoteles y restaurantes se han
visto reforzadas por esta situación?

R.G.: Lo primero que hemos visto es la ventaja que ofrece diseñar espacios
que ofrezcan flexibilidad y adaptabilidad, especialmente que sean transformables de interiores a exteriores y viceversa, sin esfuerzo. También
que ofrezcan la posibilidad de cambio de uso, para poder optimizar el
rendimiento de los espacios ante los cambios continuos de circunstancias a
los que nos estamos habituando. A raíz de la pandemia todos nos hemos
hecho conscientes de la importancia de la calidad del aire que respiramos.
Los espacios de restauración y los hoteles han tenido que garantizar a sus
clientes que estaban en un entorno seguro, con aire limpio. Eso ha sido
posible gracias a la ventilación cruzada, a sistemas de ventilación mecánica
con medición, filtrado y purificación del aire y a los espacios exteriores en los que los clientes se sienten más seguros.

También ayudan a mejorar la calidad del aire el uso de materiales
fotocatalíticos, que en contacto con el aire y en presencia de luz son
potenciales reductores de la contaminación atmosférica y poseen
propiedades limpiadoras. Los clientes buscan seguridad y los hoteles deben
proporcionársela por muchas razones. La primera es que de esta forma
procuran bienestar a los usuarios. La segunda razón es que es una manera
de fidelizar a sus clientes. Y, por último, cuidarán de sus empleados,
reduciendo hasta un 30% el absentismo laboral y aumentando el
compromiso y la productividad de la plantilla. Sin lugar a duda, la
arquitectura saludable es un elemento diferenciador frente a la competencia
y a gran escala puede ser la gran baza del sector turístico en España.

A.: ¿Se han incorporado conceptos nuevos de diseño tras la
pandemia?

R.G.: Los dos conceptos principales que se han aplicado son: saludable y
flexible. Hemos visto hoteles que convierten sus habitaciones en espacios de
coworking de lunes a viernes y que reciben turistas los fines de semana.
Hemos visto hasta hoteles convertidos en hospitales. Los hoteles se han
abierto a las necesidades de nuestra sociedad, siendo capaces de ofrecer
soluciones imaginativas frente a los problemas. Y aunque hemos pasado lo
peor seguimos viviendo un periodo de incertidumbre, en el que flexibilidad y la innovación son criterios que se han convertido en necesarios. Hemos
aprendido que tenemos que estar preparados para todo. Se ha producido un
cambio de paradigma que ha colocado a la salud en el lugar prioritario. Si
somos capaces de garantizar el bienestar físico y mental de las personas,
somos sociales, rentables y sostenibles.
A partir de ahí, flexibilidad y adaptación. Los hoteles tienen la función
principal de ofrecer la mejor calidad de sueño posible a sus huéspedes y
para eso es clave la arquitectura saludable y la neuroarquitectura. Pero,
además, pueden ser lugares híbridos, de trabajo, teletrabajo o encuentro.
Sus estancias deben estar preparadas para tener una funcionalidad
cambiante, dependiendo de las circunstancias y las necesidades de negocio.

A.: ¿Puede citar algún ejemplo de hotel o restaurante diseñado/ejecutado recientemente por su compañía?

R.G.: Si tuviera que escoger, sería por un lado ‘The Observatory’, el
restaurante en la última planta del Hotel ‘Puerta América’, de Madrid. Es una especie de oasis en la gran ciudad con unas vistas únicas y un jardín vertical magnífico. En ese mismo hotel, también tuvimos oportunidad de diseñar y construir su nuevo lobby. En el proyecto aplicamos materiales y soluciones técnicas para fomentar la salud de los usuarios, redistribuyendo accesos y dependencias operativas y de clientes para optimizar el funcionamiento y cuidando el aire, acabados, luz y colores. El objetivo era conformar un marco funcional, saludable y elegante, que generara una experiencia profundamente diferenciadora para los huéspedes de un hotel de cinco estrellas. Alojarse en un hotel debe convertirse para los usuarios en una experiencia única, agradable y emocionante, de manera que termines tu
estancia allí con ganas de volver.

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«Liebre por gato» con la arquitectura saludable, por Rita Gasalla

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Una de las expresiones populares más conocidas en España es la de “dar gato por liebre”. De esta forma nos referimos a quien intenta engañarnos en la calidad de una cosa, dándonos algo parecido, pero peor.

 

El origen más probable de esta expresión, habría que buscarla en las prácticas de las que se acusaba antaño a los venteros, y que consistirían en dar carne de gato a quienes pedían liebre.

 

En mi familia, muy dados al uso de refranes y expresiones populares, dábamos la vuelta a la tortilla cuando queríamos hablar precisamente de lo contrario. Es decir, cuando se daba algo mejor de lo que se nos había pedido.

 

Como arquitecta, muchas veces doy “liebre por gato” a la hora de llevar a cabo los proyectos. Porque, aunque son ya muchas las personas que tienen noticias sobre arquitectura saludable, todavía hay quienes no conocen todos sus criterios, sus posibles aplicaciones y sus beneficios.

 

Así es que cuando alguien me encarga un proyecto para construir o reformar sus espacios de trabajo o sus hoteles, nos ponemos manos a la obra para ofrecer más. Se trata de aprovechar cada oportunidad para mejorar la calidad de vida de las personas.

 

Frente a las apuestas tradicionales, utilizamos materiales antibacterianos, pinturas que absorben C02 o moquetas que retienen las partículas de polvo más finas.

Además, optamos por los sistemas que mejoran la calidad del aire; materiales fonoabsorbentes; iluminación regulable y adaptada a los ritmos circadianos; equipos de purificación de agua; zonificación de temperatura con controles individualizados; extracción mecánica del radón, mobiliario activo y ergonómico o naturación de los espacios.

 

En un artículo es muy difícil, por no decir imposible, incluir todas las posibilidades que nos ofrece la arquitectura saludable, ayudada en los últimos años por la tecnología, pero también recuperando criterios y conocimientos acumulados a lo largo de la historia de la humanidad.

 

La situación actual, golpeados por la pandemia, preocupados por la sostenibilidad y el medio ambiente, nos obliga a reflexionar profundamente sobre nuestra forma de vida actual y nuestro modelo de futuro. Vivimos un cambio de paradigma global, con la arquitectura saludable como pieza clave en la construcción de nuestro futuro.

 

Los edificios en los que habitamos y trabajamos, los espacios cerrados en los que pasamos el 90% de nuestras vidas, deben ser seguros, protegernos de las enfermedades, convertirse en medicina preventiva.

 

Eso sucede cuando diseñamos espacios en los que garantizamos la calidad del aire, confort térmico, acústico y lumínico y mobiliario y ambientes ergonómicos. Nuestra salud y nuestra vida mejoran si no estamos expuestos a tóxicos de materiales de construcción y si estamos más descansados porque los espacios nos generan bienestar mental y nos liberan del estrés.

 

Según estudios de UC Berkeley, una mejor calidad del aire mejora la productividad entre un 8% y un 11%; tener vistas a un espacio natural incremente la concentración un 15% y el ruido o una temperatura inadecuada pueden reducir nuestra productividad hasta un 60%.

 

La arquitectura saludable no es un gasto. Es una inversión rentable porque por un desembolso moderado obtenemos grandes beneficios.
Dar libre por gato, nunca fue mejor negocio.

 

Publicado con anterioridad en Linkedin.

«La gran ventaja de la arquitectura saludable es que confluyen los intereses sociales con los económicos» (Mujer Emprendedora)

La Ciencia Contra El Miedo

Entrevista de nuestra CEO Rita Gasalla  en Mujer Emprendedora,revista online de las mujeres emprendedoras y directivas.

Mujer Emprendedora.- ¿Qué le llevo a crear Galöw?

Rita Gasalla.- Galöw nació hace ya 21 años por una pasión, la arquitectura, y una necesidad, mantener la esencia de mis proyectos. Al acabar mis estudios, empecé a presentar mis primeros concursos, que otros se encargaban de construir. Pero me di cuenta de que nadie podría interpretar tan fielmente mis proyectos como yo misma. Esa es la razón por la que decidí emprender y poner en marcha una empresa que cuidara todos los detalles y que pusiera a los ocupantes de nuestros proyectos y obras en el centro. La filosofía de Galöw es poner el foco en la salud y el bienestar de las personas. Hablamos de bienestar físico y mental. Creamos y transformamos los espacios para que cuiden de nosotros y nos ayuden a sentirnos mejor, más sanos, más tranquilos, más concentrados y creativos.

ME.- Podría hablarnos de la importancia de la arquitectura saludable a día de hoy? ¿En qué medida la arquitectura puede beneficiar al bienestar de las personas?

RG.- Siempre ha sido importante. Incluso cuando no existía el concepto. Por ejemplo, en París, cuando la capital francesa era una ciudad medieval insalubre, que hemos podido ver recreada en Los Miserables. Todo cambió cuando Napoleón III encargó al barón Haussmann una transformación que frenó la expansión del cólera y otras enfermedades, y que convirtió París en la hermosa ciudad de la luz que hoy conocemos. La eficacia de la arquitectura como herramienta de salud se demostró también en los años 20 con el movimiento Moderno, que apostaba por el soleamiento y la ventilación y que contribuyó a reducir la mortandad infantil por tuberculosis. Como digo, siempre ha sido importante. Ahora, con la pandemia, hemos vuelto a tomar conciencia, porque necesitamos sentirnos seguros en los espacios cerrados donde existe mayor riesgo de propagación y contagio de la COVID-19.

Los beneficios de la arquitectura saludable por los que me preguntas son innumerables. Lo principal en estos momentos es el control de la calidad del aire en los espacios que habitamos, trabajamos o nos relacionamos con otras personas, y en lo que pasamos entre el 80% y el 90% de nuestras vidas. Esos espacios están hasta cinco veces más contaminados que el exterior. Monitorizando la calidad del aire y utilizando sistemas mecánicos de ventilación y purificación conseguimos preservar la salud y dar seguridad a las personas. También medimos el nivel de ruido, de radiaciones electromagnéticas, de gas radón, de iluminación y la calidad del agua, y con los datos en la mano, corregimos lo que sea necesario. Tenemos en cuenta todos estos factores que influyen en nuestro bienestar físico y mental y actuando sobre ellos, podemos mejorar la concentración, creatividad y productividad de las personas y reducir el estrés y otras muchas dolencias que impactan en el absentismo laboral. Todo influye en nuestro bienestar.

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El diseño también forma parte de la experiencia gastronómica (TECNOHOTEL)

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(Madrid, 19 abril 2021).- La arquitecta Rita Gasalla, CEO de Galöw, fue una de las participantes en el IV Foro de Interiorismo organizado por Cement Design y ProBusiness Place con el título “360º en el diseño: franquicias, hotel y corporate”.

El encuentro sirvió para abordar la importancia de los espacios en los establecimiebntos de restauración. En su intervención, Gasalla destacó la importancia de apostar por la arquitectura saludable tanto en el diseño como en la construcción porque así se mejora la calidad de vida de las personas y ,por lo tanto, la viabilidad y productividad de los negocios.

«Los espacios deben responder, en la medida de lo posible, a las necesidades particulares de las personas y a la situación que viven en cada momento. El cuidado acústico, con buenos aislamientos así como luces regulables son algunos de los elementos que nos pueden ayudar a crear un espacio más saludable”, aseguró.

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Más allá del wellness: hoteles más seguros y rentables con arquitectura saludable, por Rita Gasalla (Habitissimo)

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Antes de la pandemia que nos ha cambiado la vida a todos, España era la segunda potencia turística mundial, solo superada por Francia. Casi 84 millones de personas visitaron nuestro país en 2019. En 2020, la cifra se redujo un 77%, hasta los 19 millones de viajeros extranjeros, convirtiéndose en un año negro para el turismo, no solo nacional, sino mundial.

 

El arranque de 2021 tampoco está siendo fácil. En Semana Santa, las restricciones de movilidad, aunque con excepciones, han supuesto un nuevo golpe al sector hotelero. El impacto de la pandemia sobre el sector turístico está siendo tan dramático que recuperar la actividad y la confianza de las personas, es la prioridad. Se trata de salvar miles de negocios que se están jugando su supervivencia.

 

Y ahora, ¿qué ocurrirá en el verano? ¿Se recuperará el flujo de viajeros? Y si es así, ¿está preparando nuestro tejido hotelero para ofrecer garantías a sus huéspedes? ¿Qué puede hacer en estos momentos el sector hotelero? En la respuesta a esta última pregunta puede estar la clave para recuperar nuestra posición estratégica como potencia turística mundial. A nuestro favor está la calidad y cobertura de nuestro sistema sanitario, que sin duda van a jugar un papel esencial en la elección del destino de vacaciones de millones de turistas.

 

Pero, además de tener cerca una buena infraestructura sanitaria, los viajeros quieren tener la certeza de que aquellos espacios en los que van a alojarse, por vacaciones o viajes de negocios, tienen en cuenta tanto su salud como la de sus trabajadores. Porque según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pasamos entre un 80% y un 90% de nuestra vida en espacios cerrados. Así es que, si los edificios no reúnen las condiciones adecuadas, se convierten en espacios enfermantes para quienes los habitan.

 

La única alternativa ante lo que podemos denominar “biomiedo” (una falta de confianza en los espacios cerrados) es la prevención. Es decir, la arquitectura saludable.

 

La pandemia nos ha enseñado que la clave del éxito de los negocios es la salud de las personas y ha provocado un cambio de paradigma: los espacios deben mejorar nuestra salud y ayudarnos a prevenir enfermedades. Por eso, los nuevos hoteles deben ser saludables para ser de calidad.

 

Más allá del relax del spa, los hoteles de la era post-covid tienen que poner el foco en la salud de manera integral. Tampoco es suficiente garantizar la limpieza y desinfección de habitaciones y zonas comunes. Debemos trabajar con nuevos estándares de calidad, basados en los principios de la arquitectura saludable, que marquen la diferencia y que devuelvan la confianza en los espacios: los huéspedes quieren seguridad, saber que se alojan en hoteles con medidas eficaces para prevenir posibles contagios.

 

Además, diferenciarse apostando por una arquitectura que cuide el bienestar físico y emocional de las personas, posicionaría a nuestros hoteles entre los más competitivos, resilientes y excelentes del mundo. Por eso es urgente aplicar el nuevo enfoque y los cambios en la industria, porque hay que dar respuesta a las necesidades de las personas y del nuevo mercado.

 

No podemos perder más tiempo. Es el momento de dar el paso y transformar una crisis profunda en una gran oportunidad para convertir nuestros hoteles en negocios modernos, rentables y saludables.

¿Viajamos juntos?

 

Artículo de Rita Gasalla publicado previamente en Habitissimo